En la revista Capital se desgrana la nueva estrategia empresarial del presidente de FCC, Baldomero Falcones, que presume de austeridad, diciendo cosas como “hay que ahorrar. No son tiempos para dispendios”, pero una cosa es lo que se dice y otra muy diferente lo que se hace en el grupo de empresas de FCC.
En CNT tenemos muy claro la metodología de actuación y el despilfarro que se hace en el grupo FCC, no teniendo reparos en contratar a tantos bufetes de abogados como sea necesario o recurrir hasta las más altas instancias judiciales, con el consecuente desembolso de dinero que ello representa, para finalmente ir perdiendo uno a uno todos los casos. Tampoco tienen ningún problema en pagar miles de euros por las faltas graves o muy graves con las que inspección de trabajo les sanciona en base a las denuncias que desde la CNT se interponen por incumplimiento en materia laboral, de prevención de riesgos laborales y un larguísimo etcétera.
Algunos de los conflictos abiertos en el grupo de empresas de FCC contra la CNT;